Arte ciudadano
Videojuegos inspirados en investigaciones científicas reales para abordar el cambio climático desde el arte, la educación y la participación ciudadana. Así es Planeta Debug, un living lab desarrollado entre 2019 y 2022 por la Universitat Jaume I de Castellón con el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso, que seleccionó el proyecto en su convocatoria Componer saberes. La iniciativa reunió a nueve grupos de investigación y a unos 60 estudiantes del Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos de la UJI para cocrear serious games vinculados con sostenibilidad, salud y ciencia climática. A través de líneas de trabajo como Good Game, residencias artísticas europeas, torneos abiertos, formación para docentes y exposiciones públicas, Planeta Debug exploró el potencial de los videojuegos como herramienta de transferencia de conocimiento, alfabetización climática y generación de nuevas narrativas participativas sobre la crisis ambiental. Coordinado por el investigador Emilio Sáez Soro, el proyecto combinó metodologías de cocreación, observación participante y trabajo interdisciplinar entre arte y ciencia, y concluyó en 2022 con la jornada EndGame y la difusión en abierto de los videojuegos desarrollados durante el proceso.
Apoyado en 2019