Proyecto de investigación y producción artística de larga duración dirigido por la artista Silvia Zayas. Explora las tensiones entre distintos modos de percepción subacuática y aborda de forma especulativa cómo el ruido antropogénico afecta a animales marinos, especialmente a la raya eléctrica que habita en zonas urbanas del Mediterráneo catalán. El trabajo articula prácticas experimentales (incluidas observación, registro acústico, talleres y encuentros) en diálogo con científicos y colectivos de buceo, con la colaboración permanente del biólogo marino Claudio Barría y de la asociación Catsharks, y con aportaciones del especialista en bioacústica Michel André. La producción fílmica asociada, ruido ê (the film), ha funcionado para tejer redes de trabajo con científicos, buceadores y artistas en torno a cuestiones de percepción, legibilidad, vulnerabilidad y resistencia. El proyecto ha sido impulsado en el marco de GRAPA, un programa de residencias artísticas promovido por el CCCB, Hangar y la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) que acompaña procesos situados en la intersección entre arte, ciencia y tecnología. Tiene el apoyo de la Fundación Daniel y Nina Carasso como parte de su eje de Arte ciudadano y del proyecto RED ACTS, y también ha contado con el respaldo de Artea y de otras colaboraciones institucionales y comunitarias.