Producción local para la alimentación escolar
Horta-Cuina responde a un reto central de la alimentación sostenible: hacer posible que frutas y hortalizas de proximidad lleguen de forma estable a los menús escolares. Para ello, el proyecto organiza la relación entre producción agroecológica, equipos de cocina, empresas gestoras de comedores y centros educativos.
La información publicada por CERAI para el curso 2025-2026 sitúa el alcance del programa en más de 70 centros escolares y más de 20.000 comensales diarios.
El comedor escolar se convierte así en un espacio estratégico. Además de alimentar cada día al alumnado, puede reforzar la educación alimentaria, acercar el territorio a la comunidad educativa y mejorar la viabilidad de pequeñas y medianas explotaciones agrarias.
Una Sociedad Agraria de Transformación para organizar la oferta
La base operativa del proyecto es la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Horta-Cuina, creada en 2023 por personas productoras agroecológicas interesadas en acceder de forma conjunta al canal de la restauración colectiva.
La SAT coordina la oferta disponible, planifica suministros, organiza pedidos, albaranes, facturas y trazabilidad, y facilita la distribución de productos frescos a los centros escolares. Este modelo permite responder a las necesidades de los equipos de cocina con una oferta agrupada, precios acordados de forma colectiva y una logística más eficiente.
La participación de Mercavalència y el centro de acopio Ecotira refuerzan esta dimensión logística. El proyecto cuenta así con una infraestructura que permite recepcionar, almacenar y distribuir alimentos ecológicos y de proximidad con mayor capacidad de respuesta.

Acompañamiento, alianzas y comunidad educativa
Horta-Cuina trabaja también con equipos de cocina y empresas gestoras de comedores para adaptar los menús a la estacionalidad, la calidad del producto local y las posibilidades reales de suministro.
El proyecto incorpora actividades de formación, sensibilización y diálogo con la comunidad educativa. Estas acciones ayudan a comprender el origen de los alimentos, el papel de las personas productoras y la importancia de una alimentación saludable, sostenible y vinculada al territorio.
Su desarrollo se apoya en una colaboración público-social en la que participan administraciones, entidades sociales y sector productivo local. Esta cooperación se articula a través de una Mesa Técnica de Seguimiento semestral, que permite compartir avances, necesidades y próximos pasos del programa.